28 octubre 2010

La Segunda Venida... del papa

El 7 de noviembre es la fecha escogida para la visita de Benedicto XVI a la ciudad de Barcelona, concretamente, para consagrar el templo de la Sagrada Familia. Mucho se ha escrito, a favor y en contra, de esta segunda venida del máximo mandatario del catolicismo a la ciudad de Barcelona (si no recuerdo mal la primera visita de un papa a Barcelona estuvo a cargo de Juan Pablo II).

De sobras son conocidas las cifras que se barajan de los costes de dicha venida. La pregunta es, ¿quién paga todo eso?, ¿la iglesia o la administración pública? Me temo que una gran parte de los gastos correrá a cargo de la administración pública, y si es la administración pública quien corre con los millonarios gastos, significa que somos los ciudadanos de Cataluña y Barcelona, los que estamos financiando esta venida pontifical. El problema es que eso sucede con todos indistintamente de su credo, sea católico o no.

Resulta que con mis impuestos se va a financiar la segunda venida del papa a Barcelona. Me pregunto si esta es una situación lógica. Y me respondo que para nada, fundamentalmente porque, aunque creo en Dios, no soy católico. Y como no soy católico, no me interesa financiar todo aquello que tiene que ver con visitas particulares de la fe católica, como supone el hecho de consagrar una basílica, por muy bonita y espectacular que sea. Cuando mi iglesia quiere organizar un evento, sea el que sea, no recibe ninguna ayuda estatal, autonómica o local. Y creo que no debería recibirla por el principio bíblico de separación iglesia-estado. Este principio declara la necesidad de separar los negocios de la iglesia que sea, y por muy mayoritaria que sea, con los presupuestos económicos de cualquier estado, autonomía o ciudad, con el objetivo de respetar al ciudadano que no comulga con ninguna fe o con algunas en particular.

Me parece vergonzoso que esta visita cueste a las arcas públicas catalanas más de 670.000 €, al margen de los gastos ocasionados por seguridad, atención sanitaria y limpieza (pueden rondar el millón de euros), sin contar con los gastos de la televisión autonómica que pagamos entre todos. Este es un espectáculo demasiado caro siempre en cualquier circunstancia, que viene a resultar poco ético, por no decir otra cosa “peor”, en estos tiempos de grave crisis económica.

Si la iglesia católica mediante la aportación de ofrendas voluntarias de sus fieles no alcanza a sufragar el gasto total del viaje, entonces creo que moralmente hay dos opciones: 1. Rebajar los costes al máximo; 2. No realizar la visita. Pero como lo primero no lo van hacer con la excusa de que la visita del papa requiere unos mínimos de dignidad ("un presupuesto austero pero digno" en palabras del cardenal Lluís Martínez Sistach), y no se van a conformar tampoco con la segunda opción, entonces a mi y a aquellos que no aprobamos semejante despilfarro sólo nos toca levantar nuestra voz de protesta. Por cierto, que me expliquen donde ven la "austeridad" en el presupuesto millonario que se maneja, porque lo de la "dignidad" queda más que asegurada.

La Conferencia Episcopal ha declarado recientemente que "no hay despilfarro" en la visita de Joseph Ratzinger, pues "siempre que viene el Papa es un negocio económico y espiritual". Claro, claro que no me olvido de los ingresos que la visita papal reportará a la ciudad de Barcelona que se estima en unos 30 millones de euros. Y no me olvido porque los beneficiarios de esta millonada no vamos a ser los ciudadanos que pagamos religiosamente nuestros impuestos, sino el gremio de la hostelería y la propia administración. Y en cuanto que la visita del papa es un negocio espiritual en el buen sentido de la palabra, mejor me callo, por no soltar alguna cosa que pueda resultar un tanto bestia.

Mientras llega el día señalado para tan controvertida venida, yo y aquellos que creemos en las promesas de Cristo seguimos esperando otra venida mucho más especial y trascendente que cambiará definitivamente el curso de esta historia por siempre jamás: la Segunda Venida de Cristo.

Y tu, ¿a quién esperas?

25 octubre 2010

Los rollos del mar muerto en Internet


Hace tiempo que no publico nada, y la falta del mismo es lo que me lleva a esta sequía de publicaciones por mi parte. Gracias a Jónatan Dolcet por mantener regado este árbol donde muchos vienen a buscar sombra y refrigerio.

No obstante, hoy recupero algo de ímpetu, que probablemente mañana se lo lleve la oficina y la cola de trabajo por delante. Echando un vistazo a los cientos de correos que se me amontonan en pocos días, he encontrado uno de Noticiacristiana.com que contenía un anuncio que quiero compartir con los amigos de Cuenta Atrás:

"La Autoridad de Antigüedades de Israel y el buscador Google anunciaron que en 2011 comenzará un proyecto que permitirá subir a la internet imágenes digitales de los rollos del Mar Muerto, los manuscritos en hebreo más antiguos que se conocen y que contienen fragmentos de los Libros del Antiguo Testamento. Con esta determinación, los estudiosos de la Biblia y los internautas en general, tendrán otra herramienta para profundizar el análisis de las Sagradas Escrituras.

La noticia que se difundió a nivel mundial (naturalmente por la red cibernética) da cuenta de que esto será posible gracias “a las más avanzadas tecnologías de filmación de documentos en alta definición” lo que garantizará que el navegante pueda ver las gráficas como si tuviera los rollos enfrente suyo. El megaproyecto prevé que la digitalización y posterior subida a la internet demorará hasta 5 años.

La Biblioteca Digital Leon Levy Rollos del Mar Muerto, como se denominará el proyecto, requerirá una inversión superior a los USD3,5 millones que serán aportados por las Fundaciones León Levy, Arcadia y Yad Hanadiv, informó El Clarín.

EL País de Madrid reportó que los 30.000 fragmentos que componen los 900 rollos, fueron descubiertos en 1947 por unos pastores beduinos en unas cuevas en Qumrán, en el desierto de Judea. Google y la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI) pondrán al alcance de todo el mundo, este tesoro arqueológico.

Hace algunas semanas, la Biblioteca Británica publicó en la internet las versiones manuscritas más antiguas de la Biblia junto a otros valiosos documentos escritos a mano y que testimonian una parte importante de la historia de la humanidad.
Actualmente los rollos manuscritos se conservan bajo estrictas medidas de control y seguridad en un edificio del Museo de Israel que tiene forma de tinaja y que también es un refugio nuclear; los documentos están preservados en condiciones ambientales similares a las de las cuevas de Qumrán, donde la humedad, la temperatura y la poca luz los conservaron durante 2.000 años, informaron los medios.

A través de un comunicado, la directora general de la Autoridad de Antigüedades de Israel, Shuka Dorfman, informó que el proyecto se pondrá en marcha los primeros meses del próximo año con la instalación de un sistema especial de digitalización infrarroja y de multi-espectro desarrollado por la NASA. Esta tecnología permitirá redescubrir la escritura y letras que han desaparecido en los últimos años.

“Estamos estableciendo una conexión histórica entre el progreso y el pasado para preservar este patrimonio único para las generaciones futuras”, dijo Dorfman en un comunicado a la prensa.

El Clarín de Argentina reportó que estos archivos digitales, incluirán información de contexto, traducciones a diferentes idiomas, bibliografía y diferentes formatos." (Fuente: NoticiaCristiana.com).

18 octubre 2010

La Palabra

La nueva traducción de las Escrituras que la Sociedad Bíblica acaba de lanzar (o está por lanzar) al mercado se llama “la Palabra”. Se trata de un intento por presentar un texto actualizado que sea fiel al texto hebreo, arameo y griego. Esto significa que en ocasiones la traducción es eminentemente literal y al mismo tiempo tan dinámica como sea posible para hacerla accesible y comprensible, al menos eso es lo que ellos dicen en la promoción de este texto. Pero la pregunta es, ¿hasta que punto puedo decir que es una traducción fiel y dinámica cuando en realidad no está siendo fiel al texto en algunas ocasiones?

La traducción ha contado con la intervención de diferentes teólogos de diversas denominaciones, entre las que se encuentra la Iglesia Adventista. Pero eso no es suficiente a la hora de darle el visto bueno, al menos desde mi punto de vista.


Toda traducción está sujeta a los parámetros, por no decir prejuicios, de los eruditos que tienen la responsabilidad de traducir el texto. De ahí que se diga que a veces “traducir es traicionar”. Eso se deja ver fácilmente en algunos textos, como por ejemplo Lucas 23:43, Hebreos 9:12 (“santuario” y no “lugar santísimo”) , Job 19:26 (“en mi carne” y no “sin carne”).


Echo en falta en el texto referido de Lucas una explicación en las notas a pie de página donde se especifique, como se hace con otros textos, que en el texto griego la conjunción “que” (gr. oti), no aparece en ningún manuscrito. Y ya que son tan meticulosos en las aclaraciones respecto a otros textos, ¿porqué no lo son también respecto a Lucas 23:43 o a los anteriormente mencionados?


El asunto en Lucas 23:43 es dilucidar a quien acompaña al adverbio de tiempo “hoy”, si al verbo “digo” o el verbo “estarás”. ¿Qué fue lo que le dijo Jesús al ladrón en la cruz? Hay dos opciones:

1. “De cierto te digo hoy: Estarás conmigo en el paraíso.” 2. “De cierto te digo: Hoy estarás conmigo en el paraíso.”


Yo me quedo con la primera por varios motivos:

1. El ladrón conocía la enseñanza según la cual Jesús había prometido volver para instaurar el Reino de Dios. De ahí que le diga: “acuérdate de mi cuando vengas en tu reino”.


2. Es fácil que el ladrón conociera el texto bíblico de Eclesiastés 9:5, “los muertos nada saben”, y por tanto no esperara la inmortalidad en ese momento histórico, sino la resurrección venidera.


3. La resurrección es la única esperanza de vida que se ofrece en la Biblia para todo ser humano (ver p. e.: Mateo 25:31-34, 41, 46; Juan 5:28, 29; 11:17-26; 1ª Corintios 15:51-55; 1ª Tesalonicenses 4:16), y tendrá lugar en la Segunda Venida de Cristo (ver Mateo 16:27; 2ª Timoteo 4:8). El único que tiene inmortalidad es Dios (1ª Timoteo 1:17; 6:15, 16).


4. La Escritura enseña el monismo y no el dualismo griego. La unión del barro con el aliento de Dios da como resultado un alma viviente, por lo que podemos concluir que el hombre no tiene un alma, sino que es un alma (ver Génesis 2:7).


5. Jesús no pudo haber mentido al ladrón, y difícilmente pudo equivocarse en su predicción. ¿Cómo le promete que estaría con él en el paraíso, siendo que Jesús murió antes de la puesta del sol del viernes y el ladrón murió como mínimo en el día de sábado o posteriormente? (ver Juan 19:31-33).


6. Por último decir que después que Jesús resucitó, el domingo de madrugada, y se encontró con María, le dijo que no le retuviera porque todavía no había subido al Padre (Juan 20:17). Eso significa que mientras el cuerpo de Jesús estuvo muerto no hubo ninguna conciencia de vida ni actividad extracorporal de Jesús ni en la tierra ni en el cielo.


Es evidente que la idea de la inmortalidad del alma está presente en la mente del traductor a la hora de acercarse al texto referido, ya que es capaz de traducirlo realizando al mismo tiempo una interpretación que termina por traicionar el verdadero significado del texto.


Me esperaba más de esta traducción, sobre todo después de presentarla como se la presentó: ¡La Biblia que estábamos esperando! Pero, la verdad, es que yo esperaba otra cosa mucho mejor en todos los sentidos. Así que una vez más seguiré sin cambiar de Biblia. Seguiré usando la Reina Valera del 77, editada por CLIE, porque, visto lo visto y leído lo leído, la Sociedad Bíblica sigue empeñada en empañar ciertos textos que resultan claves en la interpretación correcta de ciertas doctrinas bíblicas. ¡Qué pena!