29 julio 2010

Vaticano hace circular euro moneda con imagen del Papa


Esta noticia de Noticiacristiana.com me ha parecido tan interesante, que ni la comento, copio y pego (a buen entendedor...):

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El Vaticano hizo circular abiertamente monedas conocidas como las “euro pontificio”, las cuales tienen imagen del Papa Benedicto XVI. Desde ahora en adelante al menos dos tipos de monedas de cincuenta centésimos serán utilizadas: la del Papa y el euro.

Anteriormente el gobierno central de la Iglesia católica emitía cada año una gran cantidad de monedas de varias denominaciones, desde un centésimo hasta dos euros, pero la mayor parte de estas monedas iban a parar a manos de un coleccionista privado.

Por tales circunstancias en diciembre de 2009 la Sede Católica firmó un acuerdo con la Unión Europea, la cual le otorgó al Vaticano el permiso para hacer circular monedas por un valor de hasta dos millones 300 mil euros cada año, siempre y cuando un porcentaje de estas tengan una verdadera circulación.

Ante para la Sede Apostólica el límite era de un millón 74 mil euros, pero estos no circulaban comercialmente ya que iba a parar a los estuches de los coleccionistas. Y la única forma de recuperar el euro vaticano era mediante la compra de los estuches los cuales superaban el valor propio de las monedas.

Ahora la comercialización de las monedas acuñadas por El Vaticano será así: de los dos millones 300 mil autorizados, un 20% se destinará a piezas preciosas especiales confeccionadas en oro y plata. Del restante 80%, la mitad circulará a nivel comercial y la otra mitad podrá ofrecerse al gran público en diversos contenedores para ser vista. Esta medida será para que los coleccionistas pierdan interés en el euro papal, pero ¿Será este el inicio de famosa moneda global que regirá al mundo? ¿Usaremos euro vaticano en vez de nuestra propia moneda?

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Pues no creo que llegue el asunto a tanto como a sustituir el dólar o a ser la moneda mundial, pero no deja de ser llamativo que la moneda euro-vaticana quiera salir de los museos para empezar a circular por los bolsillos de toda Europa.

17 julio 2010

Cambio Climático: 2010 El año más caluoroso de la historia


Ayer, viendo las noticias en un hotel de Madrid, quedé sorprendido (si es que puede sorprender algo ya) al oír cómo el presentador de "Noticias Cuatro" decía: "Ya es oficial, 2010 es el año más caluroso de la historia desde que se tienen registros, iniciados en 1880".

No han sido mucho los medios que se han hecho eco de esta noticia. Uno de ellos ha sido Onda Cero, donde se recoge la comparativa entre Junio de 1880, hasta ahora el mes más caluroso del registro. Los expertos no dejaban de anunciar en enero de este año 2010 que el año iniciado sería el más caluroso de la historia. Eran augurios, y lo cierto es que ha sido un año rico en lluvias. En España los pantanos están casi al 100% en muchos lugares. En China ayer veía cómo lleva un mes sin parar de llover, y así en muchos lugares. No obstante, el incremento de lluvias también afirman que está asociado con el cambio climático, y la evidencia demuestra que no está reñido con el aumento de temperatura.

Por lo visto hasta aquí, el cambio climático, el calentamiento global, está irremisiblemente relacionado con catástrofes naturales, que cada vez son más frecuentes, aumento del nivel del mar y otras desgracias (como los refugiados del clima).

En la gráfica de arriba se ve la temperatura del agua de los océanos desde 1880, cuestión de hechos empíricos, indudablemente paralelos y relacionados con la noticia de hoy.

La Biblia ya nos anunció este tipo de eventos, como señales de un cambio necesario en la historia de este mundo. Nos quedan años difíciles por delante, pero aún nos quedan mejores tiempos que vivir más allá de la crisis.

09 julio 2010

La (sangre) roja

La roja ha hecho historia. Clasificarse para una semifinal de un mundial y ganarla ante la gigantesca Alemania (lo de gigantesca lo digo por la altura de alguno de sus jugadores), es muy grande. Y más grande es jugar una final, y todavía más ganarla. De paso, no quiero dejar de expresar mi más sincera consideración y agradecimiento a la actitud de los jugadores germanos quienes en todo momento se mostraron limpios en el juego. Y es que para saber ganar también es necesario saber perder, y eso Alemania lo demostró con creces.

El juego de España enamora. El toque del balón y el control de la situación hace que el otro equipo parezca menos bueno de lo que en realidad es. Y nadie puede negar, ni siquiera en la capital del reino, que la roja está directamente influenciada por el sello Barça. En la semifinal eran 7 los jugadores culés que salieron en el equipo inicial, y si a todo esto le añadimos a un entrenador que no se arruga como Del Bosque, y que es amante del buen fútbol, y buena prueba dio de ello cuando entrenó al Real Madrid, tenemos una selección que juega y juega muy bien. La clase y elegancia de Xavi y de Don Andrés, la rapidez de Pedro-Pedrito-Pedro, el Villa que maravilla y si la pilla te acribilla, la solvencia de los Xabi Alonso, Sergio Busquets, Ramos, Capdevila, el tiburón Puyol, el increíble Casillas…

Esto no es blog de fútbol y yo no soy un especialista en esta materia (tan sólo un mero y humilde aficionado al que le gusta el buen fútbol), por tanto no es mi intención hacer un análisis del tremendo mundial que España está realizando. Pero no quiero dejar pasar la oportunidad de utilizar el buen momento de la selección como ilustración de lo que cada cristiano está llamado a ser.

El cristiano que realmente lo es, sabe que la vida no es más que un torneo en el que compite contra sí mismo y contra “huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12), para alcanzar aquello que, a diferencia, de cualquier selección, en este caso la de España y la de Holanda, ya tiene asegurado en Cristo: la vida eterna.

¿Competición amañada? No, más bien competición ganada por el único que podía hacerlo. La primera selección humana formada por Adán y Eva, todo un equipazo, fracasaron cuando lo tenían todo de cara para haber vencido. Desde ese día hasta hoy, todos nacemos y vivimos influenciados por ese sello que crearon, el sello de la rebelión y el pecado. Afortunadamente, Cristo, el segundo Adán, baja al terreno de juego que es nuestro mundo, por cierto, nada que ver con el inicial llamado Edén: bien regado, húmedo, fresco, ideal y equiparable al césped que los buenos equipos quieren encontrarse para hacer un buen fútbol. Por el contrario, Jesús se encuentra en terreno hostil, sin césped prácticamente, polvoriento y con arbitraje de lo más casero y ruin que uno pueda imaginarse. Las condiciones físicas de Jesús tampoco eran las de Adán, pero a pesar de ello, fue capaz de obtener una victoria plena y total no solamente para él mismo, sino para toda la humanidad. Victoria que fue consumada en una cruda y humillante cruz donde fue capaz de derramar su sangre roja, es decir, su vida perfecta, para salvarnos del fracaso más absoluto que es el pecado (el mal juego) y la muerte eterna (perder la competición).

La pregunta es: ¿quién influencia tu vida: el primer Adán o el segundo Adán?. Si te reconoces en la roja, la selección de España y de todos aquellos que aman el buen fútbol, ¿porqué no reconocernos en Cristo, aquel que pintó de rojo una cruz para que puedas identificarte plenamente con él (ver Romanos 5:6-11)? Jesús dijo que él había venido a darnos vida y vida en abundancia (ver Juan 10:10 ). El verdadero significado de la vida se alcanza plenamente cuando uno es capaz de conocer a Jesús y vivir una vida de comunión y amistad con él. Si permitimos que él sea nuestra mayor y más directa influencia, y escuchamos su voz, entonces jugaremos el juego de la vida como él lo jugó.

Definitivamente, ¡el rojo es mi color!