18 noviembre 2007

Estoy esperando


Todos esperamos algo en esta vida. Nuestros anhelos y esperanzas van cambiando con los años. Cuando somos niños esperamos regalos, muchos regalos. Cuando somos adolescentes esperamos jugar en un equipo de fútbol o de basket o…, esperamos también una moto o cualquier otra cosa que nos satisfaga. Cuando somos jóvenes esperamos concluir nuestros estudios o encontrar un trabajo y luego, aunque cada día esto sucede menos, esperamos el día de nuestra boda. Luego deseamos aumentar la familia y esperamos un hijo, y luego otro más (difícilmente esperamos por un tercero). Cuando alcanzamos la edad madura esperamos que nuestros hijos esperen lo mismo que nosotros hemos esperado y, en cierto modo, conseguido. Cuando envejecemos esperamos poder conocer a nuestros nietos y finalmente e irremediablemente sólo nos toca esperar la muerte, si es que ésta no ha venido antes de ser esperada.

Y aunque todos esperamos estas cosas y, muchas veces, otras no tan provechosas, no todo el mundo “espera”. Me explico. No todo el mundo es capaz de esperar la Segunda Venida de Cristo en gloria y majestad. No todo el mundo vive esperando la consumación del Reino de Dios. No todo el mundo cree que esperar el evento culminante de la historia de esta maltrecha humanidad sea relevante.

Si hay una película que ilustra perfectamente el valor de la espera en “lo mejor” es “Las Crónicas de Narnia”. El film está basado en la novela del mismo título que fue escrita por C. S. Lewis. Lewis fue un reconocido médico que en su madurez aceptó a Cristo, aceptó aquello que antes de su conversión el denominaba como la “chifladura cristiana”. La novela, y por ende la película, tiene una simbología cristiana innegable e intencionalmente inevitable. El leon Asland es un símbolo del león de la tribu de Judá, Cristo. Asland es el liberador de un reino que está sumido en un invierno abrumador y aparentemente interminable. Finalmente, y afortunadamente, ese invierno termina gracias a la acción de Asland y a la colaboración de sus amigos. La Bruja es vencida y el reino de Narnia vuelve a recuperar su color y espelendor originales.

La gran mayoría de los habitantes de Narnia esperaban por algo mejor porque creían que algo mejor estaba por venir. La canción de Jars Of Clay titulada "Waiting For The World To Fall", perteneciente a la banda sonora de la película ilustra perfectamente esta esperanza: “Estoy esperando que este mundo caiga, estoy esperando que la escena cambie, estoy espero que los colores vuelvan, estoy esperando dejar que mi mundo (frío y sin color) sea deshecho, estoy esperando…”.



Yo también estoy esperando por un mundo mejor. Yo estoy esperando “según su promesa, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales habita la justicia” (2ª Pedro 3:13). El que promete aquí no es un león llamado Asland, sino Aquel de quien Asland es un símbolo, Cristo mismo. Él nos ha prometido que este invierno de injusticia terminará. Él nos ha prometido que volverá a hacer todas las cosas nuevas, devolviendo a nuestro mundo su color y justicia originales. Él nos ha prometido que Satanás, la “Bruja” de nuestro mundo, será destruido por siempre. Él ha prometido que todos aquellos que han muerto y descendido al frío sepulcro creyendo en él serán resucitados, porque Cristo, el verdadero león de “Narnia”, venció a la muerte y resucitó. Él lo ha prometido y por eso “estoy esperando”.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola jónatan sigo asombrandome con tus artículos supongo que debes ser un gran orador y una persona culta,pero lo que de verdad me asombra es tu fe inquebrantable, tu vivir cada dia la causa,dudo que haya gente tan comprometida,supongo que habrá mucha gente esperando la segunda venida y un mundo mejor pero tal como están rodando las cosas por el mundo siguen reafirmando mi agnosticismo pero no mi admiración a los que lo esperais con devoción tales sucesos,lo cortes no quita lo valiente,un saludo.
sergi

Anónimo dijo...

Excelente.
Também sou cristão fervoroso... e também, Por eso, cuando hoy contemplo a alguien que ha sido capaz de asombrarse por las asombrosas obras de Dios, digo asombrado:¡Asombroso! Y, sobre todo, cuando contemplo hoy a una persona que ha sido salvada y regenerada por Su amor y poder, sólo puedo decir: ¡Asombroso!
Serei um visitante de carteirinha.
Parabens.
28.11.2007

jnlucena@ibest.com.br dijo...

Excelente.
Sou cristão fervoroso e também,Por eso, cuando hoy contemplo a alguien que ha sido capaz de asombrarse por las asombrosas obras de Dios, digo asombrado:¡Asombroso! Y, sobre todo, cuando contemplo hoy a una persona que ha sido salvada y regenerada por Su amor y poder, sólo puedo decir: ¡Asombroso!
Pretendovolta com muita frequencia, por amor a Jeuss.
Parabens
28.11.2007