Más de lo mismo...
"Un cargo oficial, con rango "casi de ministro", que solicita que no se use su nombre "porque todo esto es muy polémico", asegura que los adventistas "son una secta cerrada que lava el cerebro. Ofrecen ventajas desde Rumanía, trabajo, casa, y a cambio piden otras cosas". Por ejemplo, el 10% del sueldo." (Fuente: elpaís.com)
El término “secta” se ha convertido en la maldición que acompaña a todo colectivo que no se ajusta a los cánones sociales que otros han establecido. Se usa para discriminar, para dañar o para ofender cualquier opción religiosa o social que se aparta de lo convencional. Por eso mismo pasó Jesús, quien fue acusado de blasfemo y de perturbador, por lo que fue crucificado junto a dos “sectarios”. A Jesús no le ofendía que le confundieran o lo tildaran de “sectario”. El era capaz de tomar su propia medicina: “Dichosos los que sufren persecución por hacer lo ordenado por Dios, porque el reino de Dios les pertenece. Dichosos vosotros, cuando la gente os insulte y os maltrate, y cuando por causa mía digan contra vosotros toda clase de mentiras.” (Mateo 5:10, 11).
Y dicho esto, uno se pregunta: ¿Cómo calificar el trabajo de un periodista? Se trata de trabajar con rigor, honestidad e imparcialidad. Tres características que se le presuponen a un periodista que se precie de serlo. Por desgracia, no faltan nunca aquellos que como el amigo Daniel Borasteros no se ciñen a la verdad cuando son llevados por visiones parciales y partidistas en ciertos asuntos, en el caso que nos ocupa, la fe adventista de los rumanos asentados en la Comunidad de Madrid.
Uno no puede decir menos que esto cuando en el artículo del citado periodista leemos comentarios desafortunados de personas ajenas al mundo adventista y sin embargo, y ¡qué casualidad!, no encontramos ningún comentario autorizado que aclare el comentario desafortunado relacionado con el diezmo, una doctrina bíblica practicada por la iglesia adventista. Si la respuesta de la Sra. Tecu no fue muy aclaratoria (a menos que el Sr. Borasteros haya obviado parte de su contestación al respecto), no costaba nada el pedir una explicación sobre el tema a un pastor adventista. Lo comento porque en el desafortunado artículo si aparecen opiniones de religiosos de otras confesiones religiosas.
Pero lo grave es publicar un cometario de alguien que no da ni su nombre sin contrastar esa opinión. Estamos en una democracia y, por tanto, respetamos la libertad de expresión aunque no nos guste. Pero no olvidemos que este privilegio propio de una sociedad libre como la nuestra debe ir acompañado de rigor, honestidad e imparcialidad, tres características que el Sr. Borasteros parece haber obviado por completo.
Es cierto que no es oro todo lo que reluce. Es cierto que el hábito no hace al monje. Es cierto que no todos los adventistas son adventistas. Pero no es menos cierto que eso es algo aplicable a todo colectivo humano, ya sea organización, partido político, club de fútbol, ciudad o nación. Curiosamente, por esta vez y en este artículo no hay nada malo que decir sobre los fieles adventistas, pero si sobre los líderes adventistas. Según queda reflejado en el artículo los pastores adventistas "lavamos el cerebro para mantener el negocio”. Bueno, es inevitable que alguien piense así y me entristece decir que es inevitable que alguien pueda dejar de pensar así por más pruebas y evidencias que demuestren lo contrario. Por ello, yo también me tomo la medicina de Cristo, que por cierto, ¡sabe fenomenal! ¿Gustas?
Y dicho esto, uno se pregunta: ¿Cómo calificar el trabajo de un periodista? Se trata de trabajar con rigor, honestidad e imparcialidad. Tres características que se le presuponen a un periodista que se precie de serlo. Por desgracia, no faltan nunca aquellos que como el amigo Daniel Borasteros no se ciñen a la verdad cuando son llevados por visiones parciales y partidistas en ciertos asuntos, en el caso que nos ocupa, la fe adventista de los rumanos asentados en la Comunidad de Madrid.
Uno no puede decir menos que esto cuando en el artículo del citado periodista leemos comentarios desafortunados de personas ajenas al mundo adventista y sin embargo, y ¡qué casualidad!, no encontramos ningún comentario autorizado que aclare el comentario desafortunado relacionado con el diezmo, una doctrina bíblica practicada por la iglesia adventista. Si la respuesta de la Sra. Tecu no fue muy aclaratoria (a menos que el Sr. Borasteros haya obviado parte de su contestación al respecto), no costaba nada el pedir una explicación sobre el tema a un pastor adventista. Lo comento porque en el desafortunado artículo si aparecen opiniones de religiosos de otras confesiones religiosas.
Pero lo grave es publicar un cometario de alguien que no da ni su nombre sin contrastar esa opinión. Estamos en una democracia y, por tanto, respetamos la libertad de expresión aunque no nos guste. Pero no olvidemos que este privilegio propio de una sociedad libre como la nuestra debe ir acompañado de rigor, honestidad e imparcialidad, tres características que el Sr. Borasteros parece haber obviado por completo.
Es cierto que no es oro todo lo que reluce. Es cierto que el hábito no hace al monje. Es cierto que no todos los adventistas son adventistas. Pero no es menos cierto que eso es algo aplicable a todo colectivo humano, ya sea organización, partido político, club de fútbol, ciudad o nación. Curiosamente, por esta vez y en este artículo no hay nada malo que decir sobre los fieles adventistas, pero si sobre los líderes adventistas. Según queda reflejado en el artículo los pastores adventistas "lavamos el cerebro para mantener el negocio”. Bueno, es inevitable que alguien piense así y me entristece decir que es inevitable que alguien pueda dejar de pensar así por más pruebas y evidencias que demuestren lo contrario. Por ello, yo también me tomo la medicina de Cristo, que por cierto, ¡sabe fenomenal! ¿Gustas?


1 comentarios:
Me parece triste el sesgo de fuentes informativas por parte del autor del artículo de El País. Por otro lado, la doctrina del Diezmo, es ampliamente aceptada y enseñada por multitud de entidades relgiosas, porque es bíblica. El criticar esta doctrina demuestra un profundo desconocimiento de la Biblia y de la Iglesia... ¡Católica! que también la enseña y practica. He buscado "diezmo" en www.catholic.net y han aparecido 38 artículos referentes a esta práctica y enseñanza bíblica. De hecho, en uno de ellos, el autor (católico, por supuesto) dice:
"Conozco a personas que dan hasta el 25% de sus ingresos." (copia y pega la siguiente URL si quieres ver el artículo y su contexto: http://es.catholic.net/abogadoscatolicos/783/2621/articulo.php?id=25581 ).
Podríamos andar comentando las "estadísticas" publicadas en El País, ¿a quién le cabe en la cabeza que hay más rumanos adventistas en Madrid que en Rumanía? No hace falta acudir a fuentes fiables para desmentir esto, cae por su propio peso. No obstante, se dice, porque eso es "desinformación", que tiene su efecto psicológico sobre el lector, desprestigiando el objeto del comentario (en este caso, los adventistas rumanos de Madrid).
Ciertamente, falta de seriedad de praxis periodística. Y lo del "anonimato", ¡por favor! Precisamente por ser un "casi ministro" tiene una gran responsabilidad de identificarse, y dar credibilidad a su afirmación.
Esto no tiene ni pies ni cabeza.
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