13 julio 2009

Barbaries

El General Dwight D. Eisenhower dio ordenes para que fueran fotografiados y filmados los campos de concentración del nazismo. Algunas de esas fotos son escalofriantes, pero resultan al mismo tiempo, un documento irrevocable de la existencia de la barbarie nazi. Y alguien podrá preguntarse: ¿Hace falta ver este horror para saber que eso ocurrió? ¿No se trata más bien del morbo humano que de un sincero anhelo de información?

Las respuestas a estas interrogantes quedan respuesta a partir de las declaraciones del propio Eisenhower. Parece que aquel hombre, conocedor que la memoria histórica de la humanidad es muy corta, y que sin pruebas gráficas todo puede quedar en agua de borrajas, decidió inmortalizar esas escenas de brutalidad satánica para que nadie nunca pudiera decir “que esto nunca sucedió”. Estas fueron exactamente sus palabras: “Que se tenga el máximo de documentación – hagan filmes, graben testimonios – porque ha de llegar un día en que algún idiota se va plantar y decir que esto nunca sucedió”.

Esta y no otra fue la razón que llevó al General Eisenhower a inmortalizar la barbarie nazi. Y hasta hoy, y en lo referente al país donde se desarrolló, no ha vuelto a suceder cosa semejante. Sus palabras fueron una vacuna que han provocado arrepentimiento y vergüenza.

Si vamos más atrás en el tiempo llegamos a la edad medieval: época de leyendas y caballeros, época de princesas y dragones, época de honor y valentía… bueno eso pertenece a la visión romántica que el cine evoca. Pero la realidad fue muy diferente, especialmente, para aquellos que creían en Dios y en Su Palabra. Muchos de los cristianos del medievo sufrieron persecución, rapto, tortura y muerte por los así llamados cristianos. Cristianos que creían en el Papa más que en Dios.

La memoria histórica sobre esos sucesos es tan corta como lo puede ser la vida de cualquier ser humano. ¿Por qué? Se me ocurre que será porque no tenemos documentos gráficos de las torturas y muertes de los fieles llamados herejes por el catolicismo de antaño. ¿Qué pasaría si tuviéramos fotografías y videos sobre las hogueras y sobre las muertes en esos horribles instrumentos de tortura donde muchos sufrieron injustamente por defender la libertad de conciencia? ¿Qué pasaría si pudiéramos disponer de grabaciones sobre los tribunales religiosos que dictaminaron la muerte de los valdenses quienes fueron despeñados desde las montañas del Piamonte italiano tan sólo por seguir la voluntad de Dios por encima de la de los prelados de turno? Seguramente nos dejarían tremendamente impactados. Y ese impacto negativo haría que algunas cosas hoy fueran distintas, especialmente, en cuanto al Vaticano.

Ciertamente el pasado pertenece al pasado. Pero no es menos cierto que si olvidamos nuestro pasado estamos condenados a repetirlo. Por eso, mirando al pasado desde mi presente, me pregunto si hoy el Papa sería considerado por la gran mayoría de políticos y líderes religiosos como el referente moral del s. XXI. Me pregunto si hoy el Papa tendría tanta repercusión en sus propuestas político-religiosas. Me pregunto si hoy el Papado, como tal, podría seguir existiendo. Me pregunto si el perdón que Juan Pablo II pidió por la barbarie papal del medievo (el catolicismo nunca ha hablado de barbarie, claro) hubiera sido más creíble de lo que resultó ser, al menos para mí.

Si los supervivientes de los cristianos que fueron torturados y exterminados hubieran tenido a su disposición cámaras quizás no hubieran dejado de inmortalizar la barbarie papal pensado precisamente lo mismo que pensó y dijo Eisenhower: “ha de llegar un día en que algún i… (¿incauto?) se va a plantar y decir que esto nunca ocurrió”.

10 julio 2009

Codex Sinaiticus on-line

Por fin, ya podemos ver el codex sinaiticus completamente en linea, navegar por él y ver los manuscritos como si de Google Maps se tratase. Un auténtico privilegio al alcance de todos.

"El Codex es una Biblia manuscrita, realizada entre los años 330 y 350. Junto con el "Codex Vaticanus", que es algo anterior el "Codex Sinaiticus", es uno de los manuscritos de mayor valor para la crítica textual del Nuevo Testamento en su versión griega, al igual que la versión griega de los Setenta (o Septuaginta) del Antiguo Testamento. Mide 33,5 centímetros de ancho por 37,5 centímetros de alto.

Sus fragmentos se hallan divididos en varias bibliotecas del mundo, por lo cual se firmó en Londres hace cuatro años un documento de reunificación, proceso que ha tenido lugar gracias a la tecnología digital. El proyecto ha costado más de un millón de euros.

Durante varios siglos el "Codex Sinaiticus" permaneció en el Monasterio de Santa Catalina, en el Monte del Sinaí. En el siglo XIX el manuscrito se dividió, por lo que hoy los textos del Antiguo y Nuevo testamento se encuentran repartidos entre ese Monasterio, la Biblioteca Británica (en este lugar se encuentra la mayor parte; 347 páginas de las 400 totales), la Biblioteca de la Universidad de Leipzig en Alemania, y la Biblioteca Nacional de Rusia en San Petersburgo.

Fue el teólogo alemán Constantin Von Tischendorf, quien en 1844 se llevó partes del texto a Alemania y Rusia. Los monjes autorizaron al teólogo a llevarse 43 páginas de pergamino a Leipzig.

En 1859, Von Tischendorf regresó al Sinaí, descubrió más partes del manuscrito y convenció de nuevo a los monjes de que lo mejor era llevarlos también a Leipzig y donarlos al zar de Rusia, con cuyo apoyo había hecho ese segundo viaje.

Parte del manuscrito fue a parar luego a la Unión Soviética, que en 1933 vendió parte de esos pergaminos al Museo Británico de Londres, mientras que los restantes se quedaron en San Petersburgo.

Los monjes ortodoxos griegos pensaban que habían perdido el manuscrito, pero en 1975 descubrieron una docena de sus páginas en una habitación olvidada, enterrada tras un derrumbamiento. Los monjes conservan enmarcada una copia de la nota dejada por Tischendorf prometiendo devolver el manuscrito.

La edición digital del manuscrito ha sido elaborada conjuntamente por la Biblioteca Británica, la Biblioteca Universitaria de Leipzig y la Biblioteca Nacional de Rusia, en San Petersburgo." (Fuente: Zenit.org)

Aquí hay una captura de pantalla del navegador sobre el códex.

Este es el enlace para acceder directamente al navegador:
http://www.codexsinaiticus.org/en/manuscript.aspx
¡A disfrutar!

09 julio 2009

Disonancias de la vida

(Tiempo estimado de lectura 8:14 min.
+ 1 video de 5:58 min. + 1 video de 9:58 min.)


Perdonadme que me exprese en estos términos, pero tengo una emoción que quiero gestar con palabras y parirla como artículo... y hasta que no me desahogue no pararé.

Recientemente, un buen par de amigos nos dejaron unos comentarios en la entrada ¡Me duele el Adventismo! haciendo una analogía con la música que me hizo pensar, ¡y mucho! No en la temática que supuestamente se debatía en el trasfondo, sino en nuestra realidad ante el Señor y ante nosotros mismos.

Disonancia, esta fue la palabra que este par de amigos nos regalaron en el comentario (gracias). Según el Diccionario de la Real Academa Española, Disonancia es:

"a) Sonido desagradable,
b)
Falta de la conformidad o proporción que naturalmente debe tener algo,
c) (en música) Acorde no constante

Hacer disonante algo: Parecer extraño y fuera de razón".

Sin querer relativizar, y manteniendo mi cómodo (o quizá no tan cómodo), firme, convencido y ortodoxo (al menos para mí) modo de ver las cosas, entro a abrir la caja de Pandora:

1) Sonido desagradable.

¿Para quién? En la Palabra de Dios encontramos muchos sonidos que parecen desagradables, como esas órdenes veterotestamentarias de ir y no perdonar ni mujer ni niño ni anciano. Muchos quieren enterrar esos versículos de la Biblia. Sin embargo otros sólo quieren escuchar esos acordes que corresponden casi al Nuevo Testamento, pero que también están en el Antiguo, tales como Isaías 1:18 (venid y estemos a cuenta... si tus pecados fuesen rojos como la grana, vendrán a ser como blanca lana...) o como Ezequiel 18:32 (Porque no quiero la muerte del que muere...).

¿Dónde está la disonancia? Para el sentido común en la primera parte que muchos apenas mencionan de soslayo y con pudor no hay melodía. Y creo que esto se puede entender mejor si nos encabezamos a la segunda acepción del término.

2)
Falta de la conformidad o proporción que naturalmente debe tener algo

Aquí es donde entendemos que Dios es AMOR, pero también es JUSTO. ¿Cuántas oportunidades dio el Maestro a esas naciones antes de llevar a su pueblo a la conquista? No lo sabemos, pero tuvieron que ser muchos miles y millones de veces... Ya en Génesis 15:16, cuando nuestro buen Dios estaba revelando sus planes ante Abraham, incluso antes de que Abraham llegase a engendrar a Isaac, Dios ya estaba "cansado" de la maldad del amorreo (i.e. cananeo) que rodeaba a Abraham. Dios le dice: "
Y en la cuarta generación volverán acá; porque aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí". Ese "aquí" es el momento (unos 400 y pico bastante largo de años) antes del Éxodo y la conquista. Y aún así, Dios tuvo que anticipar sus juicios divinos (lo que para Él mismo es "su extraña obra, y para hacer su operación, su extraña operación" Isaías 28:21) y destruir con fuego de consecuencias eternas a Sodoma y Gomorra, con otras tres ciudades.

¿Disonancia? Si, no en vano Dios mismo considera su propia obra "extraña", ajena a su propósito, pero tiene que hacerla... probablemente también por amor a esos seres que se autodestruían sin compasión (entiéndase "eutanasia" divina). Muchas veces me habréis leído que es el ser humano el que se autodestruye en esta espiral de violencia y de otras muchas cosas, y que la destrucción de la Tierra es una consecuencia natural de nuestra propia acción, y es cierto, así lo pienso. Pero hay una parte que Dios mismo terminará de hacer, con ese famoso "fuego reservado" (2 Pedro 3:7 y siguientes).

Equilibrio entre AMOR y JUSTICIA, o mejor dicho: El AMOR es el equilibrio entre la GRACIA y la JUSTICIA... y qué disonante nos pueden sonar las cosas cuando nos centramos en una sola vertiente de la divinidad, sin ver que es Dios mismo quien pone fin al sufrimiento del que está terminal.

Retomo la definición: "Falta de Conformidad o proporción". ¿Quién nos dice qué es lo general o lo común? El sentido común... y se entiende como aquello que queda socialmente establecido como norma y aceptable. Un ejemplo, el día de reposo o descanso comúnmente aceptado hoy día es el Domingo, ¿quiere esto decir que es lo proporcional, lo correcto? Bíblicamente sabemos que no. Somos disonantes ante la sociedad, somos incómodos de escuchar... porque muchos ignoran el "sampler" o filtro por el que nosotros vemos y escuchamos nuestra realidad.

Del mismo modo, puede llegar a suceder dentro de nuestras propias filas. Lo que en un país es socialmente aceptable, incluso entre creyentes, en otro es una tremenda aberración. Por mi trabajo (y muchos compañeros míos también han vivido estas situaciones) he tenido que lidiar con personas de muchas nacionalidades con sus diferentes bagajes.

En unos lugares importan la "sana costumbre" de pegar a las mujeres, (y si tu marido no te pega es porque no te quiere... ¡uuuuuf!). Incluso he encontrado personas del género femenino que han defendido esta "sana costumbre". ¿Disonancia? ¿Para quién? Para mí lo es. Si tomo el filtro con el que miro las cosas (la Biblia), este comportamiento queda fuera de lugar.

Por otro lado, este mismo colectivo puede entender como una falta de reverencia que una mujer entre en una iglesia con la cabeza sin cubrir con un velo, y los demás somos "pecadores irreverentes". ¿Disonancia? Moisés se tuvo que cubrir con un velo y era hombre (Éxodo 3:6)... También es cierto que lo hizo porque tuvo miedo.

En otras culturas, entrar con calzado en un templo (cristiano) es una falta de respeto muy grave. Moisés tuvo que quitarse el calzado de sus pies... (Éxodo 3:5). Sin embargo, para nosotros la falta de respeto es entrar descalzo. Mi justificación es que en ese lugar estaba la presencia directa e inmediata de Dios. ¿Y hoy día no lo está en nuestros templos? O quizás sea que nosotros tenemos zapatos nuevos y limpios, que no tienen estiércol pegado por ir detrás de un rebaño, puede ser...

Basta de ejemplos que se pueden eternizar. La pregunta es... ¿hasta qué punto puedo utilizar la Biblia para justificar actitudes o costumbres que para mí suenan bien y para otros son disonancia? Y por otro lado, ¿hasta qué punto no acepto algunas cuestiones bíblicas que me resultan disonantes, que pueden ser una verdadera melodía?

3) Acorde no constante.

Otro tipo de disonancia es la falta de constancia. Escuchar una canción a trozos, a fragmentos interrumpidos, puede llegar a ser irritante e incluso hacernos enfadar, ¿no? (especialmente si es nuestro cantante o músico favorito el que no deja de interrumpir su actuación). Nuestra falta de constancia también es una disonancia, hace que esta hermosa canción que nos enseñó "El Loco" de Nazaret, pueda llegar a no gustar a nadie. ¿Nos imaginamos un grupo musical increíblemente bueno, comercial (sin dejar de ser bueno), cuyos CDs tengan el defecto de cortar la canción durante 15 segundos por la mitad? Poca gente acabaría comprando el CD por muy bueno que fuese.

Nosotros somos los actuales CDs (¿MP3?) del Maestro abiertos al mundo, somos esas viejas "Cartas abiertas" (2 Corintios 3:2-3), ¡y cuántos renglones en blanco dejamos a mitad de párrafo! Hoy lo hago y mañana... no. Otras veces simplemente añadimos buenos borrones de tinta... En fin.

Volviendo al ejemplo de la interculturalidad, ¡cuántas cosas hacen otros que a mí me parecen aberraciones (y probablemente lo sean...)! Cuántos raseros de medir diferentes tenemos. Y por otro lado, ¿no me han acusado alguna vez de lo mismo, y me he defendido con uñas y dientes esgrimiendo la Biblia en alto? ¿Por qué los de tal latitud son tan liberales y los de la otra tan conservadores? ¿No podían ser "como nosotros" que somos los más "normales" o menos "disonantes"?

4)
Hacer disonante algo: Parecer extraño y fuera de razón.

Si esto es así, corremos el riesgo de parecer extraños y fuera de toda razón, al igual que otros nos pueden parecer extraños y fuera de razón. Reitero mi "no relativismo", sino la referencia al prejuiciar sin dialogar. ¿Cómo nos van a escuchar (dentro y fuera) si nosotros no escuchamos?

Cuántas "distorsiones" (ruido en la comunicación) pueden hacer que una melodía suene disonante (aquí hay material para otra entrada...). Cuántos malos entendidos han llevado a enemistades cuando después de un tiempo, se entendió que ambas personas hablaban de lo mismo con distintas palabras (¿cuál es el campo semántico para cada uno sobre el concepto"nieve"? Seguro que para un septentrional esta palabra tiene más acepciones que para cualquiera de nosotros, pobres meridionales).

El punto al que quiero llegar no es al del cuestionamiento indiscriminado. Tampoco se trata de emprender batallas de "conversión" interna, aunque creo que esto es inevitable en muchos casos (y en otros tantos, necesario, ¿veis? ya me contradigo). El punto al que quiero llegar es al del autoexamen, el cuestionamiento sistemático constructivo y genuino. Al igual que la gran mayoría concuerda (creo) tras un poco de diálogo en que pegar a una mujer está mal.

Y de igual modo que esperamos que nos escuchen abiertamente nuestros argumentos para ello, ¿no debería yo escuchar otros argumentos en otros asuntos? Quizás sea yo el disonante dentro de la disonancia que la melodía de Dios supone para los que no le conocen.

Mi talante no es el de cuestionar por cuestionar, sino el de investigar para llegar a la afirmación, confirmación, o como lo queráis llamar, sea en el sentido que sea. Sólo pongo un ejemplo personal. Cuando comienzo a dar estudios bíblicos a alguien, el primer planteamiento que hago en la primera sesión es: "¿Pero existe Dios?" Muchos se asustan, y me argumentan ¡a mi! favorablemente sobre el asunto. La gran mayoría de argumentos son fácilmente desmontables por la subjetividad de los mismos. Cuando están arrinconados, entonces es cuando empieza el estudio bíblico en sí: "Evidencia científica en la Biblia y argumentos razonables sobre la inspiración de la misma" es el primer tema que damos.

Una vez desarrollada una confianza razonada y razonable en este tema que conlleva a una seguridad bien distinta sobre el asunto, y que da lugar a emociones (prefiero emociones razonadas que no razonamientos emocionales), en las siguientes sesiones llegamos a cuestionar la persona de Jesús: "¿Por qué Jesús y por qué no Buda o Mahoma?" Y con la autoridad establecida previamente de la Biblia, hallamos más argumentos de confiabilidad con las profecías mesiánicas, tanto sobre la inspiración como sobre la persona de Jesús, ¡todo suma!

Intento razonar saludablemente y hacer ver a los demás, tal y como me gustaría a mí que lo hiceran conmigo (y creo que soy duro de roer en muchos aspectos... ayyyys). Quiero ver mi realidad sanamente disonante frente a la que realmente puede ser mi fatal disonancia con el Maestro... y no hablemos aún de distorsiones, otra vez será.

Autoanálisis y autocrítica antes que proselitismo en cualquier sentido (sí, sí, intentar imponer ideas es proselitismo también). Con el autoanálisis compartido, la reflexión en voz alta, he ganado más amigos y "conversos" que con el proselitismo.

Acabo con varias preguntas que me nacen desde lo más profundo:

- ¿Estoy en armonía con el mundo y me resulta disonante lo relacionado con Dios?
- ¿Estoy en armonía con el Maestro y resulto disonante ante otros? (Entiéndase que no busco ser desagradable, sino disonante en el sentido de la definición como "diferente").
- ¿Estoy yendo más allá y llego a ser disonante entre los que están en armonía con el Maestro?
- ¿Hasta qué punto ser disonante como Jesús lo fue, puede justificar una disonancia con terceros que comparten mi fe?
- ¿Cuál es el parámetro para mis acordes? (De respuesta obvia, pero entiéndase la intención de la pregunta).

Volviendo al inicio de la entrada y al comentario anteriormente antes citado. Voy a poner una ilustración de cómo la realidad puede ser disonante si nos centramos en un aspecto de la misma (por muy "santa y justificada" que sea, en un sentido o en otro). Este video de Steve Vai en un concierto de Denver recoge sólamente el sonido del escenario, sin recoger toda la "realidad" de lo que está pasando. Incluso hay veces que parece que el Steve parece no producir sonido alguno aunque mueve los dedos sobre el mástil de su guitarra. Es una Distorsión de la realidad, aunque puede parecer la toma de audio "más real" ya que el micrófono sólo recoge el sonido del escenario en vivo...



Y en este otro vídeo, vemos que esa realidad disonante, que otros aplaudían como locos y que nos parecía incluso una falta de gusto, en realidad es muy diferente. En este vídeo que tenéis aquí, podéis ver la misma escena del anterior, pero con el resultado COMPLETO, de la actuación de Steve Vai... ¡qué diferente suena ahora esa disonancia!




Os animo a que intentéis sincronizar los dos vídeos, quitando el volumen de uno y dejando el del otro, y después al revés, es un juego interesante, una misma visión, una "disonante" y otra muy diferente de la misma realidad. (Si no te gusta el ejemplo que he puesto, perdona mi "disonancia" y simplemente no escuches los vídeos, ¡gracias!).

08 julio 2009

Encíclica "Caritas in Veritate" ¿se acerca el nuevo odren mundial?

(Tiempo estimado de lectura 3:51 min.)

Ayer viendo el noticiero, se mencionó de pasada un comentario a la tercera encíclica de Benedicto XVI. Los periodistas, como es natural, fueron al grano, a lo que es noticia, y me llamó poderosamente la atención, porque lo que es noticia, resulta ser indicios del cumplimiento de viejas profecías, precisamente cuando "nadie pueda comprar ni vender" (¿por la crisis?).

He acudido a Zenit.org, buscando el artículo de la encíclica, y no ha sido difícil encontrarla (aquí está el permalink: http://www.zenit.org/article-31805?l=spanish).

Sólo con buscar la palabra "crisis" (control + F en Windows; Comando + F en Mac), uno es derivado rápidamente hacia los puntos clave. El que me llamó la atención está recogido en el epígrafe 67 de dicha encíclica. Reproduzco partes interesantes

"Los aspectos de la crisis y sus soluciones, así como la posibilidad de un futuro nuevo desarrollo, están cada vez más interrelacionados, se implican recíprocamente, requieren nuevos esfuerzos de comprensión unitaria y una nueva síntesis humanista […] La crisis nos obliga a revisar nuestro camino, a darnos nuevas reglas y a encontrar nuevas formas de compromiso, a apoyarnos en las experiencias positivas y a rechazar las negativas. De este modo, la crisis se convierte en ocasión de discernir y proyectar de un modo nuevo." (Epígrafe 21).

En el epígrafe 32 se indica que la crisis no sólo es económica, sino cultural y moral, debiendo solucionarse la crisis desde la moralidad.

Aquí está el epígrafe 67 entero:

"Ente el imparable aumento de la interdependencia mundial, y también en presencia de una recesión de alcance global, se siente mucho la urgencia de la reforma tanto de la Organización de las Naciones Unidas como de la arquitectura económica y financiera internacional, para que se dé una concreción real al concepto de familia de naciones. Y se siente la urgencia de encontrar formas innovadoras para poner en práctica el principio de la responsabilidad de proteger[146] y dar también una voz eficaz en las decisiones comunes a las naciones más pobres. Esto aparece necesario precisamente con vistas a un ordenamiento político, jurídico y económico que incremente y oriente la colaboración internacional hacia el desarrollo solidario de todos los pueblos. Para gobernar la economía mundial, para sanear las economías afectadas por la crisis, para prevenir su empeoramiento y mayores desequilibrios consiguientes, para lograr un oportuno desarme integral, la seguridad alimenticia y la paz, para garantizar la salvaguardia del ambiente y regular los flujos migratorios, urge la presencia de una verdadera Autoridad política mundial, como fue ya esbozada por mi Predecesor, el Beato Juan XXIII. Esta Autoridad deberá estar regulada por el derecho, atenerse de manera concreta a los principios de subsidiaridad y de solidaridad, estar ordenada a la realización del bien común[147], comprometerse en la realización de un auténtico desarrollo humano integral inspirado en los valores de la caridad en la verdad. Dicha Autoridad, además, deberá estar reconocida por todos, gozar de poder efectivo para garantizar a cada uno la seguridad, el cumplimiento de la justicia y el respeto de los derechos[148]. Obviamente, debe tener la facultad de hacer respetar sus propias decisiones a las diversas partes, así como las medidas de coordinación adoptadas en los diferentes foros internacionales. En efecto, cuando esto falta, el derecho internacional, no obstante los grandes progresos alcanzados en los diversos campos, correría el riesgo de estar condicionado por los equilibrios de poder entre los más fuertes. El desarrollo integral de los pueblos y la colaboración internacional exigen el establecimiento de un grado superior de ordenamiento internacional de tipo subsidiario para el gobierno de la globalización[149], que se lleve a cabo finalmente un orden social conforme al orden moral, así como esa relación entre esfera moral y social, entre política y mundo económico y civil, ya previsto en el Estatuto de las Naciones Unidas." (La negrita ha sido añadida).

El presentador del noticiero dijo: "El Papa afirma que la ONU ya no sirve de forma eficaz", por lo que se propone un nuevo órgano alternativo.

Me llama la atención la siguiente frase: "urge la presencia de una verdadera Autoridad política mundial". ¿Alguien pude intuir cuál puede ser la sugerencia? Igual si vemos más características que identifiquen a esa "Autoridad"...
"Esta Autoridad deberá estar regulada por el derecho, atenerse de manera concreta a los principios de subsidiaridad y de solidaridad, estar ordenada a la realización del bien común[147], comprometerse en la realización de un auténtico desarrollo humano integral inspirado en los valores de la caridad en la verdad".

Por si queda alguna duda aún sobre quién puede ser esa "Autoridad", aquí se describe otro atributo interesante:
"El desarrollo integral de los pueblos y la colaboración internacional exigen el establecimiento de un grado superior de ordenamiento internacional de tipo subsidiario para el gobierno de la globalización[149], que se lleve a cabo finalmente un orden social conforme al orden moral, así como esa relación entre esfera moral y social".

Dicho de otro modo, alguien aceptado globalmente, con compromiso social integral en el ser humano, incluyendo la "esfera moral", lo que puede ser útil en un nuevo y "superior ordenamiento internacional". Si leemos bien, sólo hay una Institución que cumple con TODOS esos requisitos, la Iglesia Católica Romana, desde el Vaticano. Es una propuesta con declaración de principios desde la "humildad", aunque no deja lugar a dudas que es una manifestación pública de que el Vaticano puede ser un buen sustituto de las Naciones Unidas.

Lo que se busca es un ordenamiento político desde esa Autoridad, a nivle mundial, y por supuesto una legitimación para imponer sus propios criterios: "Obviamente, debe tener la facultad de hacer respetar sus propias decisiones a las diversas partes", esto es más una declaración de intenciones que otra cosa. No obstante, será USA quien tome este guante lanzado por el Vaticano para llevar adelante la entronización mundial del mismo.

07 julio 2009

Y muchos oirán...

Hace años, un profesor de teología contó una experiencia meintras estuvo de misionero en el norte de África. Estando allá como pastor y como enfermero, hizo muchos contactos y buenas amistades con árabes y judíos.

Entre otros, entabló buena amistad con un rabino, y las conversaciones teológicas, aunque poco frecuentes, eran de gran profundidad. En una ocasión, se enzarzaron en una sana discusión acerca del Mesías en el Antiguo Testamento, yendo a parar en los lares del profeta Daniel, en concreto, en la profecía de las "70 semanas", donde se habla con detalle de la muerte del Mesías príncipe.

En ese momento, según relató el ilustre profesor, el rabino cambió su semblante por uno profundamente serio, diciendo algo así:

"Si lo que pretendes es decir que Jesús (Yesúa) es el Mesías, has de saber que muchos judíos así lo creen, aunque públicamente no lo admite casi nadie. Hay muchos más judíos que aceptan a Yesúa como el Mesías de lo que piensas".

Como alumno "esponja" que he sido (y creo que sigo siendo, pero ahora de la vida), este episodio quedó grabado en mi memoria. Muchas veces me he planteado cómo estos guardadores del sábado aceptarán el mesianismo de Yesúa, y he encontrado bastantes judíos mesiánicos en mi camino con grato honor.

Ahora en Noticiacristiana.com (artículo original en Israel Today) he leído un artículo muy interesante que me trajo a la memoria este episodio relatado líneas arriba, y cómo se cumplirá la Palabra de Dios: "También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor". (Juan 10:16).

El artículo dice así:

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"Poco antes de su fallecimiento, uno de los más prominentes rabinos de Israel, escribió el nombre del Mesías en una pequeña nota la cual pidió que se mantuviera sellada hasta después de su muerte. Cuando la nota fue abierta, reveló lo que muchos habían conocido por siglos: Yehoshúa o Yeshúa es el Mesías.

Rabí Yitzjak Kaduri nació en Bagdad, Irak, el año 1898 y murió 26 de Tevet del año 5766 (26 de enero del 2006), fue un rabino ortodoxo sefaradí que practicó el judaísmo místico. El 9 Jeshvan 5764 (4 Noviembre del 2003) Kaduri habló con el Mesías y durante su encuentro, el Mesías le reveló su nombre. Kaduri después dijo a sus talmidim que les daría el nombre del Mesías, oculto en sus manuscritos.

A pocos meses de que muriera, uno de los más prominentes rabinos de la nación, Yitzjak Kaduri. Supuestamente escribió el nombre del Mesías en una pequeña nota la cual requirió que se mantuviera cerrada hasta después de su muerte.

Cuando la nota quedó al descubierto al romper los sellos, mostró lo que muchos han conocido por siglos, que Yehoshúa o Yeshúa, es el Mesías.

Usando el nombre bíblico de Jesús, o sea Yeshúa, este rabí cabalista describió al Mesías a través de seis palabras, ocultando el nombre del Mesías en las letras iniciales de cada palabra. La nota secreta decía:

Concerniente a la carta abreviada del nombre del Mesías: "ÉL LEVANTARÁ AL PUEBLO Y PROBARÁ QUE SU PALABRA Y LEY ES VÁLIDA. Esto lo firmé en el mes de misericordia," Yitzjak Kaduri.

Lo que está resaltado en negrita con el nombre del Mesías oculto se translitera en hebreo así:

YARIM HA´AM VEYOKJÍAJ SHEDVARÓ VETORATÓ OMDIM

Las iniciales deletrean el nombre hebreo de Jesúa, Yehoshúa. Yehoshúa y Yeshúa son efectivamente, el mismo nombre, derivado de la raíz hebrea ´Yeshuáh (salvación), como queda documentada en Zacarías 6:11 y Esdras 3:2

“Tomarás plata y oro, y harás coronas, y las pondrás en la cabeza de Josué (YEHOSHÚA), hijo de Josadac el sumo sacerdote” (Zacarías 6:11)

“Entonces Jesúa (YESHÚA), hijo de Josadac, con sus hermanos los sacerdotes, y Zorobabel, hijo de Salatiel, con sus hermanos, se levantaron y edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer holocaustos sobre él, como está escrito en la ley de Moisés, hombre de Dios”. (Esdras 3:2).

Describiendo el mismo sacerdote Yehoshúa ben Yozadak (YEHOZADAK), Esdras escribe “Yeshúa” y Zacarías escribe “Yehoshúa”. La santa abreviación del nombre de Dios “HO” es añadida al nombre del padre del Cohén Gadol y al nombre de éste, YESHÚA.

No se entiende cuál fue la razón para que este prominente rabino deseara que se esperara un año, después de su muerte, antes de revelar lo que había escrito. Cuando encontraron el nombre de Yehoshúa en el mensaje de Kaduri, los judíos ultra ortodoxos de su Najalat Yitzjak Yeshiva en Jerusalem, argumentaron que su maestro no había dejado la solución exacta para decodificar el nombre del Mesías.

Los medios israelíes dieron poca covertura a la revelación recibida, solamente los sitios web News First Class (NFC) y Kaduri.net mencionaron “La Nota del Mesías”, insistiendo que era auténtica. El diario en hebreo Ma´ariv mencionó la nota, diciendo que era forjada. Los lectores judíos respondieron a los foros de las páginas web con sentimientos mezclados “¿Es que Kaduri era cristiano?”… “Los cristianos deben estar celebrando y danzando”…eran algunos de los comentarios.

Israel Today, que se edita en inglés, habló con dos de los seguidores de Kaduri, quienes admitieron que la nota era auténtica, pero también muy confusa para sus seguidores, y uno de ellos afirmó: “no tenemos idea de cómo el Rabí obtuvo este nombre del Mesías”. Mientras otros niegan la posibilidad que la nota sea auténtica. El hijo de Kaduri, Rabí David Kaduri dijo que en el tiempo en que la nota fue escrita (septiembre del 2005), la condición física de su padre hacía imposible que la hubiera escrito.

¿Cómo retrataba Kaduri al Mesías?

Pocos meses antes de morir a los 108 años, Kaduri sorprendió a sus seguidores cuando les dijo que se había reunido con el Mesías. Kaduri dio un mensaje de Yom Kipur en su sinagoga, enseñando cómo reconocer al Mesías, también dijo que el Mesías aparecería a Israel después de la muerte de Ariel Sharón, el ex primer ministro quien se encuentra en estado de coma por un accidente cerebro vascular masivo (ACV) desde hace más de un año. Otros rabinos han predicho lo mismo, incluyendo al Rabí Haim Cohén; al Cabalista Nir Ben Artzi y la esposa del Rabí Haim Kneiveskzy.

El bisnieto de Kaduri, Rabí Yosef Kaduri, dijo que su bisabuelo habló muchas veces durante sus últimos días,acerca de la venida del Mesías y la redención a través del Mesías.

El retrato espiritual que Kaduri tenía del Mesías - reminiscencias de las narraciones del Nuevo Testamento –fueron publicados en los sitios web Kaduri.net y NFC.

“Es muy difícil para muchas personas buenas en la sociedad, entender la persona del Mesías. El liderazgo de un Mesías de carne y sangre, es difícil de aceptar para muchos en la nación. Como líder, el Mesías no ejercerá ninguna profesión, pero estará en medio de las personas y hará uso de los medios de comunicación. Su reino será puro y sin deseos personales o políticos, durante su gobierno solamente reinará la rectitud y la verdad”.

“¿Creerán todos en el Mesías inmediatamente? No. Al comienzo algunos de nosotros creerán y otros no creerán, será más fácil a los no religiosos seguir al Mesías, más que al pueblo Ortodoxo.

“La revelación del Mesías será cumplida en dos etapas: Primero, confirmará activamente su posición de Mesías, sin saber el mismo que es el Mesías. Después se revelará a algunos judíos, no necesariamente a sabios en la Torá, lo hará aun a personas simples. Solamente entonces, se revelará a toda la nación – el pueblo se maravillará y dirá ¿Qué? ¿Este es el Mesías? Muchos han conocido su nombre, pero no han creído que él es el Mesías.”

ADIOS A UN TZADIK

Rabí Yitzjak Kaduri fue conocido por su memoria fotográfica y su memorización de la Biblia, el Talmud, Rashí y otros escritos judíos. Conoció a los sabios judíos y celebridades del último siglo que vivieron en la Tierra Santa y guardaron la fe viva antes que naciera el Estado de Israel. Kaduri, no solo fue estimado por causa de su edad de 108 años. Fue carismático y sabio y los principales rabinos lo miraban como a un Tzadik, un hombre justo y santo, que asesoraba y bendecía a todo el que lo buscara, miles de personas le visitaban buscando consuelo y sanidad. Sus seguidores hablan de muchos milagros y sus discípulos afirman que predijo muchos desastres.

Más de 200.000 personas se unieron a la procesión de su funeral en las calles de Jerusalén para rendir tributo antes de que fuera llevado a su lugar de reposo final.

“Cuando venga, el Mesías rescatará a Jerusalén de las religiones extranjeras que quieren gobernar la ciudad” Kaduri una vez dijo, “…no lo lograrán, porque ellos se enfrentarán antes, uno contra el otro”.

LA REACCIÓN DE LOS RABINOS

En una entrevista con Israel Today, Rabí David Kaduri, el hijo de 80 años del Rabí Yitzjak Kaduri, negó que su padre dejara la nota con el nombre de Yeshúa antes de morir. “Ese no es su escrito”, dijo cuando le mostramos una copia de la nota.

Durante una reunión anoche en la Najalat Yitzhak Yeshiva en Jerusalem, libros con manuscritos del anciano Kaduri desde hace 80 años, nos fueron mostrados en un intento de probar que “la nota del Mesías”, no era auténtica.

Cuando le dijimos al Rabí Kaduri, hijo del Rabino Yitzjak Kaduri, que el sitio web oficial de su padre (www. Kaduri.net) había mencionado la “nota del Mesías” quedó sorprendido, expresando “¡No puede ser, eso es una blasfemia que el pueblo vaya a entender que mi padre lo señaló a él (a Jesús)!“

David Kaduri confirmó, desde luego, que en su último año su padre había hablado y soñado, casi exclusivamente sobre el Mesías y su venida. “Mi padre se reunió con el Mesías en una visión” y nos dijo que “vendría pronto”.

Israel Today tuvo acceso a muchos de los manuscritos del anciano rabino que eran usados exclusivamente por sus discípulos. Lo más asombroso, es que los manuscritos presentan muchas marcas que parecen cruces pintados por Kaduri en las distintas páginas. En la tradición judía no se usan cruces, in cluso el símbolo de suma (+) no se utiliza, para evitar confundirlo con una cruz cristiana.

Pero estas fueron marcas escritas con la propia mano del rabí, cuando preguntamos al Rabí David Kaduri sobre el significado de esas marcas nos respondió que eran “las marcas del ángel” y no tenía idea sobre el significado de las mismas. También explicó, que solamente en la relación espiritual de su padre con Dios, pudo haberse reunido con el Mesías en sueños.

Judíos ortodoxos de Najalat Yitzjak Yeshiva declararon a Israel Today unas pocas semanas después que la historia acerca de la nota secreta de rabí Kaduri, nunca debió salir de la Yeshiva y que este asunto había dañado al reverenciado sabio."

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Respecto las profecías sobre su aparición tras la muerte de Ariel Sharón, y demás, tengo mis dudas, o mejor dicho, mis sospechas sobre una posible falsificación por parte del Anticristo, pero eso es harina de otro costal.

06 julio 2009

¡Me duele el adventismo!

Me está doliendo el adventismo, por momentos. Y creo que no soy el único a quien le duele el adventismo.
Pero, ¿porqué debería dolernos el adventismo, en el sentido de preocuparnos por él como nos preocupamos, por ejemplo, de nuestra salud? La pregunta es fácil de contestar, si respondemos correctamente a esta pregunta: ¿Le importa a Dios el adventismo?

En esta sociedad (¿y en esta iglesia adventista?), donde el relativismo acampa a sus anchas es difícil contestar afirmativamente a esta pregunta sin recibir alguna que otra crítica, y no precisamente demasiado constructiva. Uno se pregunta, ¿por qué? La respuesta es sencilla: Por que no nos duele el “adventismo” como le “duele” a Dios.

Si, si, ya sé que a Dios le duele la injusticia de toda clase: la inmoralidad de toda clase, el cohecho, el orgullo, la vanidad, la mentira, la desobediencia, la falta de amor, el egoísmo, la falta de compromiso, pero también le duele el adventismo, porque le duele ver como su pueblo cae presa de la injusticia (léase lo contrario de justicia), y también del relativismo (léase todo depende del ojo con que se mira y de quien lo interpreta y según las circunstancias y si realmente me interesa, obviando o relativizando descaradamente los escritos inspirados).

La Escritura dice que Dios sufría con su pueblo. Y sufría por ver como se incapacitaban para realizar su voluntad y su propósito para con ellos, porque se iban tras la injusticia después de haber sido seducidos y atrapados por el relativismo. Y la misma Escritura neotestamentaria (NT) nos dice que también sufre por su pueblo hoy (Apocalipsis 3:12). Dios sufre nuestra autosuficiencia, nuestro criterio social cuando a menudo se pasa por el forro el criterio bíblico, nuestra incoherencia exegética a la hora de interpretar ciertos pasajes para hacerles decir lo que realmente no están diciendo en aras de promover el “buen rollito”, nuestro relativismo en cuanto al surgimiento profético del adventismo y su verdadera misión en este tiempo del fin, sufre nuestra miseria, sufre nuestra demora, sufre nuestra ausencia de adventismo…

Por un lado, sufre la insensatez de aquellos que son “más buenos que Dios” (¿puedo ser yo, he sido yo, seré yo?). Pero, ¿es posible ser más bueno que Dios? No, porque “bueno sólo hay uno: Dios” (Mateo ). ¿Entonces? Es que hay personas que pretenden ser más buenas que Dios. Las hay en todas las iglesias y siempre están dispuestos a interpretar las Escrituras según su “bondadosa” visión, porque, claro, la visión ortodoxa de ciertas cosas es totalmente relativa, generalmente cuando se tratan casos delicados y no tan delicados de disciplina.

Por otro lado, El Señor tiene que sufrir la insensatez de aquellos que son “más inteligentes que Dios” (¿me ha pasado, me pasa o me pasará a mi?), cosa que evidentemente es imposible. Pero, algunos como creen a pies juntillas que para Dios todo es posible, entonces llegan a pensar que es posible saber más que él, porque se aventuran a vaticinar cosas que la Palabra parece estar diciendo, pero no dice. No faltan las interpretaciones proféticas y teológico-doctrinales fantásticas, y el repaso histórico del devenir de ciertas doctrinas, eso si, siempre para aclarar las cosas y la verdad, porque a ellos “verdaderamente” si les duele el adventismo.

Pero la realidad es que lo que realmente les duele a unos y a otros, a los lights y a los hards, a los liberales y a los conservadores, a los que son más buenos y a los que son más inteligentes, es el ego.

A mi, al igual que a ti, también me ha dolido el ego y el adventismo en alguna ocasión cuando alguien, humano y cristiano como yo, me ha impuesto sus criterios y así me herido con sus razones. A mi, al igual que a ti, también me ha dolido el ego cuando he sido víctima de la ofensiva de aquellos que son más buenos y más inteligentes que Dios. A mi, al igual que a ti, y al igual que a Dios, también me duele el adventismo que pierde su norte porque olvida su principal razón de ser y existir (ver Mateo 24:14; Cf. 2ª Pedro 3:12).

Pero lo que más me duele es comprobar que seguimos sin aprender la lección. Seguimos luchando y batallando contra todo lo que se opone a mi manera de pensar, cuando lo más honesto, sería realizar un ejercicio de sincera humildad para luchar y batallar por crecer en amor y santidad.

Nos duele tanto el ego que no permitimos que nada ni nadie se interponga a mis planes y visiones, y cuando alguien se atreve a hacerlo, entonces mi ego se resiente y se opone al desgraciado que ha osado pensar diferente que yo. El ego dolorido empieza a gestar el rencor. La única solución a esa horrible gestación es abortar el rencor, y cuanto antes mejor. Que pena que sin darnos cuenta (¿?), alimentamos el rencor y lo parimos en forma de literatura rencorosa, sermones rencorosos, juntas rencorosas, blogs del rencor… y el adventismo sufre porque nos dañamos a nosotros mismos y al Señor.

Cuando te duela el ego, recuerda que hubo alguien al que le dolió antes. Uno que siendo realmente mártir, no fue de mártir por la vida. Uno que en lugar de imponer su visión correcta de la fe, la compartió, muchas veces con alegría, y otras pocas veces con tristeza. Cuando te duela el ego recuerda que el único capaz de no equivocarse en su juicio fue Jesús, y por tanto, recuerda que tus apreciaciones y valoraciones personales y subjetivas sobre una determinada cuestión personal, o doctrinal, no deben llevarte a desprestigiar y a calumniar, sino a meditar si en realidad te duele el adventismo como a Dios le duele, o si por el contrario lo que te está doliendo realmente no es otra cosa que el ego.

01 julio 2009

Cristianos y cirugía plástica

No me gusta "copypastear" para los artículos, sin embargo esta vez merece la pena. El artículo lo he encontrado en gotquestions.org y lo reproduzco a continuación:

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Pregunta: "¿Qué dice la Biblia respecto a que un cristiano se haga una cirugía plástica/cosmética?"

Respuesta:
La Biblia no se refiere específicamente a un cristiano que se someta a una cirugía plástica o cosmética. No hay nada en la Biblia que indique que una cirugía plástica sea mala en sí misma. Sin embargo, aquí hay varias cosas que uno necesita considerar antes de decidir someterse o no a estos procedimientos. Alterar nuestro cuerpo es antinatural. Nadie debería permitirse ponerse “bajo el cuchillo” sin antes haber investigado concienzudamente todas las alternativa, riesgos y efectos secundarios involucrados con tal cirugía. Así mismo, es necesario que una persona comprenda a fondo su motivación para desear la cirugía.

Para aquellos que, ya sea que hayan nacido con, o posteriormente hayan adquirido deformidades físicas, resulta natural que deseen cambiar para integrarse en la sociedad y sentirse “normales.” También están los casos, en que ligeras anormalidades pudieran causar hacer sentir a algunos muy incómodos con ellos mismos, tales como una nariz deformada o demasiado grande. Pero en muchos casos, sino es que en la mayoría, las cirugías plásticas se llevan a cabo como un intento por llenar vacíos emocionales de maneras físicas, para atraer la atención, o para buscar la aprobación de los demás.

De acuerdo con la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos, los procedimientos quirúrgicos más comunes, son con fines cosméticos, aumento/elevación del busto, liposucción, (la extracción de grasa del cuerpo), restiramiento facial, levantamiento de los párpados, glúteos y otras partes del cuerpo; tratamiento de várices en las piernas, inyecciones de botox o grasa, y remodelación de nariz y rostro. Aproximadamente dos millones de personas se sujetan a esta clase de procedimientos quirúrgicos cada año, invirtiendo mucho dinero y sacrificando tiempo y comodidad. Cuando la motivación de una persona para someterse a cirugía es el de la vanidad, esa persona se ha convertido en su propio ídolo. La Biblia nos advierte que no seamos vanos o engreídos (Filipenses 2:3-4) y que no atraigamos la atención sobre nosotros mismos por nuestra apariencia física (1 Timoteo 2:9).

Otro problema sería el costo. La mayoría de las compañías de seguros no cubren los costos asociados con cirugías cosméticas, así que los gastos saldrán todos del bolsillo del paciente. Esta es una consideración importante, porque casi toda la gente tiene una familia cuyas necesidades debe atender y los gastos por la cirugía plástica jamás deberán anteceder a las necesidades de la familia. La Biblia también nos dice que necesitamos usar sabiamente el dinero que Dios nos ha confiado (Proverbios 11:24-25; Lucas 16:10-12).

Lo más importante que debe hacerse antes de tomar la decisión de someterse a una cirugía plástica, es consultar a Dios acerca de este asunto. La Biblia nos dice que a Dios le interesa cada problema y preocupación que tenemos, así que debemos llevarle a Él nuestros problemas (1 Pedro 5:7). A través de la sabiduría y guía del Espíritu Santo y la Palabra de Dios, tendremos la habilidad para tomar decisiones que le agradarán y lo honrarán. “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.” (Proverbios 31:30). Aún el cirujano plástico más hábil, no puede detener el paso del tiempo, y todas las cirugías cosméticas eventualmente llegarán al mismo resultado – el envejecimiento. Aquellas partes del cuerpo que fueron levantadas, se colgarán de nuevo y aquellos rasgos faciales que fueron alterados cosméticamente, eventualmente se arrugarán. Es mucho mejor trabajar en embellecer al ser interior “el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.” (1 Pedro 3:4)